Con el paso de los años, la estructura ósea de la cara pierde volumen y se pierde grasa, lo que provoca la disminución de la producción de elastina y colágeno, así como el debilitamiento de los músculos faciales. Todo esto resulta en flacidez facial, lo que hace que la forma del rostro se desdibuje y se vea envejecido. Afortunadamente, existen diferentes tratamientos estéticos que pueden prevenir las consecuencias del envejecimiento y difuminar sus efectos en el rostro. Es importante buscar la ayuda de especialistas, ya que las causas y el grado de flacidez pueden variar, al igual que los tratamientos disponibles.
Radiofrecuencia: un tratamiento no invasivo
La radiofrecuencia es un tratamiento no invasivo, indoloro y rápido para combatir la flacidez facial. Es adecuado para pacientes de cualquier edad. Este tratamiento se basa en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia que generan calor en los tejidos de la piel, desde los más profundos hasta los más superficiales.
El calor producido por la radiofrecuencia provoca la contracción de la dermis y estimula la producción de colágeno. Además de combatir la flacidez, este tratamiento también aporta luminosidad a la piel al estimular la circulación sanguínea. Los resultados pueden ser visibles desde la primera sesión.
Ácido hialurónico: resultados inmediatos
El ácido hialurónico es un componente que aporta hidratación y volumen a la piel, lo cual es esencial para combatir la flacidez. Se utiliza principalmente para rellenar pequeñas arrugas faciales y modelar el contorno de los labios, así como para realzar los pómulos, que son uno de los signos más evidentes de envejecimiento.
Existen productos cosméticos que contienen ácido hialurónico, pero la forma más efectiva de obtener resultados visibles contra la flacidez de manera inmediata es a través de inyecciones. Estas se aplican con anestesia local y no representan ningún riesgo, ya que el ácido hialurónico es biocompatible y el cuerpo lo reabsorbe sin problemas.
Hidroxiapatita cálcica para definir los rasgos faciales
La hidroxiapatita cálcica es una técnica común para revertir la flacidez facial y aportar volumen. Este mineral es biocompatible, reabsorbible y no alergénico. Se aplica mediante infiltración con anestesia local.
Al igual que el ácido hialurónico, los resultados de la hidroxiapatita cálcica son visibles de manera inmediata y tienen una duración prolongada. Además, estimula la producción de colágeno.
Hilos tensores: efecto lifting
Los hilos tensores son suturas que se aplican debajo de la piel en forma de red. Actúan tensando los tejidos, redistribuyendo la grasa y proporcionando un mejor soporte a la piel. Esto crea un efecto lifting que reduce la flacidez sin necesidad de cirugía.
Es fundamental que este tratamiento sea realizado por un especialista, ya que los hilos se introducen mediante microincisiones y se deben colocar de manera específica para obtener los resultados deseados antes de fijarlos.
Otros tratamientos contra la flacidez
Además de los tratamientos mencionados anteriormente, existen otros que también se pueden utilizar para prevenir y reducir la flacidez facial en circunstancias específicas.
El bótox, por ejemplo, se puede utilizar en la zona del cuello y la mandíbula. También está la mesoterapia, que consiste en la inyección de vitaminas, aminoácidos, minerales y otras soluciones biológicas para estimular la síntesis de colágeno.
En Clínicas REM, siempre serás atendido por un equipo de profesionales especializados en medicina estética que te ofrecerá el tratamiento más efectivo para combatir la flacidez facial. Te sentirás más joven y mejor contigo mismo.
