Cánones estéticos masculinos: búsqueda de belleza natural

En los últimos años, ha habido un aumento significativo en la incorporación de los hombres a los tratamientos médico-estéticos. Los hombres representan ahora el 30% de la clientela en muchas clínicas estéticas. Sin embargo, el enfoque para tratar la estética masculina es diferente al de las mujeres debido a las diferencias en los rasgos anatómicos, el tipo de piel y los cánones de belleza masculinos.

Índice

Naturalidad y discreción: los objetivos estéticos masculinos

Según la Dra. Josefina Royo, directora general del Instituto Médico Láser (IML), los hombres buscan resultados discretos y naturales en sus tratamientos estéticos. El objetivo es lograr una nariz recta, pómulos y mentón definidos, que den un aspecto masculino de madurez y atractivo. A diferencia de las mujeres, los hombres tienen rasgos más angulosos y menos redondeados.

Algunas de las características estéticas que se destacan en los hombres son:

  • La nariz masculina es más ancha, estrecha y recta, y generalmente un poco más larga que la nariz femenina. Se busca evitar un perfil respingón.
  • Las cejas de los hombres deben ser rectas y tener una mayor densidad pilosa en comparación con las cejas curvadas y menos pobladas de las mujeres.
  • La frente masculina tiende a ser más ancha que la de las mujeres, que suele ser más estrecha y redondeada.
  • Los pómulos masculinos son marcados y angulosos, mientras que los de las mujeres son suaves y redondeados.
  • La mandíbula cuadrada y ancha es un factor importante en la masculinidad y el atractivo de los hombres.
  • Los labios masculinos tienen menos proyección que los de las mujeres.

Estos son solo algunos ejemplos de las diferencias estéticas entre hombres y mujeres. Los tratamientos diseñados para hombres tienen en cuenta estas características y buscan realzar la masculinidad y el atractivo natural de cada individuo.

La evolución de los cánones estéticos masculinos

Para comprender la evolución de los cánones estéticos masculinos, es necesario retroceder en el tiempo y explorar el entorno de la moda y la imagen masculina a lo largo del siglo XX.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, surgieron las primeras revistas de moda, aunque en ese momento se basaban en ilustraciones en lugar de fotografías. No fue hasta casi 50 años después que se consolidó la profesión de modelo tal como la conocemos hoy en día.

En los años 40, aparecieron las primeras supermodelos femeninas que sentaron un precedente estético y mediático. Sin embargo, en el caso de los hombres, no fue hasta los años 90 que se encontraron modelos masculinos reconocidos mundialmente.

Antes de los años 90, los ídolos estéticos masculinos eran principalmente los galanes de cine con sus trajes impecables, como Gary Cooper, Clark Gable o Cary Grant. Estos actores eran considerados ejemplos de masculinidad y elegancia.

En los años 70, comenzó a surgir un canon estético masculino gracias a la publicidad, aunque no había una cara reconocible que lo representara. La década estuvo dominada por cortes de pelo ultra delgados y el uso de lycra en la moda.

En los años 80, hubo pocos cambios en los cánones estéticos masculinos, y no se encontraban referentes masculinos en el entorno de la moda. Sin embargo, en los años 90, se produjo un cambio significativo en la exposición de la imagen masculina.

Los años 90: La era de los bodybuilders

En los años 90, las supermodelos femeninas alcanzaron su propia identidad y reconocimiento como sujetos en lugar de objetos. Esta fue la década de las famosas como Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford y Linda Evangelista. En paralelo, en el entorno masculino, Marcus Schenkenberg se convirtió en el primer supermodelo reconocido internacionalmente.

La estética de los años 90 estaba marcada por cuerpos musculosos y saludables, aparentemente recién salidos de una clase de fitness. Sin embargo, había una diferencia clave: mientras que las mujeres eran consideradas sujetos, los hombres eran tratados como objetos. Las imágenes publicitarias mostraban cuerpos masculinos hinchados por el ejercicio, totalmente depilados y cubiertos de aceite.

Los últimos años 90: La nueva masculinidad

A medida que avanzaba la década de los 90, la estética se simplificaba pero aún se mantenía la sexualización de la imagen masculina. Calvin Klein impuso el minimalismo erótico como tendencia. Los cuerpos musculosos setutorialn siendo populares, pero se eliminaba el uso de aceite para lograr una apariencia más limpia y natural.

Los cánones estéticos masculinos han evolucionado a lo largo del tiempo, reflejando los cambios en la moda, la publicidad y la sociedad en general. Hoy en día, los hombres buscan tratamientos estéticos que realcen su belleza natural de manera discreta y natural, teniendo en cuenta sus rasgos anatómicos y los estándares de belleza masculinos.

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