Una cápsula medicamento es una forma farmacéutica en la que se presenta un medicamento en una cubierta de gelatina o sustancias alternativas, que contiene en su interior el principio activo en forma de polvo o líquido. Las cápsulas se utilizan para facilitar la administración y absorción de los fármacos en el organismo, además de evitar el sabor desagradable de algunos principios activos.
¿Qué es una cápsula y un comprimido?
Existe una diferencia entre las cápsulas y los comprimidos en términos de forma farmacéutica. Los comprimidos son medicamentos sólidos que se presentan en forma de polvo comprimido, mientras que las cápsulas son minicontenedores que contienen el medicamento en su interior y están cubiertas por una cápsula de gelatina o sustancia similar.
Los comprimidos se administran por vía oral y se elaboran mediante técnicas de compresión, en las cuales se mezclan los ingredientes en polvo y se compactan para formar un producto sólido. Por otro lado, las cápsulas se absorben en el tracto digestivo y el medicamento se diluye en el torrente sanguíneo.

Tipos de comprimidos
Existen diferentes tipos de comprimidos, como:
- Masticables: Son fármacos que se mastican antes de tragarlos y se absorben rápidamente en el estómago.
- ODT, bucodispersable o de disolución oral: Estos medicamentos se disuelven en la boca sin necesidad de agua y se absorben rápidamente en el torrente sanguíneo.
- Sublinguales: Se colocan debajo de la lengua para que se disuelvan y se absorban rápidamente en la sangre.
- Efervescentes: Estos comprimidos se disuelven en agua y se beben como una suspensión o disolución.
Tipos de cápsulas
Las cápsulas también se pueden clasificar en dos tipos:
- Cubierta dura: Estas cápsulas están compuestas por dos piezas, una cubierta de gelatina y una tapa de celulosa. El medicamento en forma de polvo se coloca en la cubierta y luego se cierra con la tapa.
- Gelatina blanda: Estas cápsulas tienen una cubierta de gelatina suave y se utilizan para contener medicamentos líquidos.
¿Cuál es la diferencia entre cápsulas y comprimidos?
Existen varias diferencias entre las cápsulas y los comprimidos:

- Composición: Las cápsulas están compuestas por gelatina o sustancias alternativas, mientras que los comprimidos se elaboran con polvo comprimido en general.
- Absorción: Las cápsulas están mejor protegidas para evitar la degradación del medicamento debido a los ácidos estomacales, lo que las hace más biodisponibles en comparación con los comprimidos.
- Gusto: Las cápsulas pueden enmascarar el sabor desagradable del medicamento, aunque el sabor puede notarse al introducir la cápsula en la boca. Los comprimidos pueden tener un sabor amargo que se nota casi de manera instantánea.
- Tamaño: Debido al espacio limitado en una cápsula, en ocasiones es más práctico elaborar un medicamento en forma de comprimido.
- División: No es posible dividir una cápsula en dos sin extraer el medicamento, mientras que algunos comprimidos están diseñados para partirse por la mitad con facilidad.
- Precisión en las recetas: Los comprimidos permiten seguir dosis prescritas con mayor precisión, mientras que las cápsulas deben tomarse siempre de forma íntegra.
Comprimido o cápsula ¿Cuál es mejor?
La elección entre un comprimido y una cápsula depende de las necesidades y preferencias individuales de cada paciente. Ambas formas farmacéuticas tienen un objetivo similar, pero tener en cuenta las diferencias mencionadas.
Los comprimidos tienen una vida útil más larga y contienen dosis más elevadas de los ingredientes activos. Sin embargo, su acción puede ser más lenta y pueden desintegrarse de manera desigual en el organismo. Por otro lado, las cápsulas suelen tener una acción más rápida, pero caducan más rápido y pueden ser más costosas.
En casos de alergias a ciertos aditivos o preferencias veganas, es importante revisar los componentes del medicamento antes de consumirlo. Es recomendable consultar a un farmacéutico para recibir asesoramiento personalizado sobre la forma farmacéutica adecuada de un medicamento.
Tanto las cápsulas como los comprimidos son formas seguras de presentar medicamentos, y la elección entre uno u otro dependerá de las necesidades y preferencias individuales de cada paciente.
